Arde la memoria

 
 
 
 
 
ARDE LA MEMORIA 2017
 
Un año más, Granada Abierta ha apagado las hogueras de la intolerancia, que intentan destruir la memoria escrita de los vencidos, con el recital poético-musical Arde la Memoria. El acto, presentado por Ángeles Sánchez, tuvo lugar el pasado 23 de abril, Día Internacional del Libro, en la Plaza de Bib-Rambla, donde la Inquisición quemó en 1499 más de 5.000 libros de la Biblioteca de La Madraza. Los participantes recordaron también cómo el régimen franquista redujo a cenizas miles de libros republicanos en 1939.
 

 
La intervención poética de Antonina Rodrigo, biógrafa de Mariana Pineda, y el concierto de música andalusí de Suhail Serguini, los momentos más emotivos del acto.
 
OPINION
 
Homenaje a los libros prohibidos y quemados

 Francisco Vigueras y Juan Antonio Díaz
 
    Granada Abierta rinde homenaje, un año más, a los libros prohibidos y quemados a lo largo de la historia en las hogueras del fanatismo. Y lo hacemos con el recital poético-musical Arde la Memoria en la Plaza de Bib-Rambla, escenario de la hoguera inquisitorial que redujo a cenizas la Biblioteca de la Madraza en 1499, hace ya 518 años. 

     Arde la Memoria forma parte del programa oficial de la Feria del Libro de Granada y se ha convertido en un lugar de encuentro intercultural en el que participan el Colectivo Andaluz de Mujeres Musulmanas, la Asociación Gitanas Feministas por la Diversidad y estudiantes de la Universidad de Granada, que leerán poemas en árabe y castellano para promover la convivencia entre las culturas. Prohibida hace cinco siglos por Cisneros, la lengua árabe vuelve a escucharse en la emblemática plaza granadina. Es nuestra forma de celebrar el Día del Libro y reivindicar el plurilingüismo, como símbolo de una ciudad integradora.  Este año se suman a la lectura poética Ángeles Mora, Premio Nacional de Poesía, y Antonina Rodrigo, biógrafa de Mariana Pineda. Y como broche de oro, la música andalusí de Suhail Serguini..

     Durante el acto, recordamos que Cisneros ordenó el asalto a la Biblioteca de la Madraza y arrojó más de 5.000 libros a la hoguera, incumpliendo las Capitulaciones que los Reyes Católicos se habían comprometido a respetar “para siempre jamás”. No conforme con eso, mandó requisar todos los libros que hubiera en casas particulares para arrojarlos igualmente a las llamas. Juan de Vallejo, cronista de Cisneros, lo describe así: “Y para desarraigarlos de su perversa y mala secta, mandó a los alfaquíes tomar todos los coranes y otros libros particulares, hacer grandes fuegos y quemarlos todos”. Sin embargo, Vallejo añade: “Se quemaron todos, sin quedar memoria, excepto los libros de medicina y botánica. Su señoría mandó traer 30 o 40 volúmenes, que están hoy puestos en la librería del insigne Colegio y Universidad de Alcalá de Henares”. El cronista se refiere al expolio que sufrió la Biblioteca de la Madraza, unos 40 libros que Cisneros salvó de la quema para llevárselos, y que deberían ser devueltos a la Universidad de Granada. También se salvaron algunos coranes particulares que sus dueños ocultaron hábilmente, logrando burlar los registros de la Inquisición. Uno de estos coranes fue descubierto hace diez años en la alacena de una casa del Albayzín, donde había permanecido oculto más de cinco siglos. Y los Padres Escolapios decidieron restaurarlo como gesto de tolerancia y reconciliación.

     La quema de manuscritos continuó luego en la America conquistada con la cruz y la espada. Los frailes españoles llevaron a cabo, con particular delirio, la destrucción de códices que ellos consideraban como “obras del demonio”. Por ejemplo, el bello colorido y los extraños caracteres de los libros autóctonos mayas hicieron pensar que se trataban de objetos que “contenían mentiras del Diablo”. Y durante el sitio de México, en 1521, los conquistadores destruyeron la capital azteca y un número incalculable de documentos.

      La quema o expolio de libros se ha repetido a lo largo de la historia. No olvidemos tampoco que en 1933 los nazis quemaron miles de libros judíos y comunistas en la Plaza de la Ópera de Berlín y apenas seis años después, en 1939, el régimen franquista celebró una infame Fiesta del Libro, consistente en arrojar a la hoguera miles de ejemplares republicanos. El diario Arriba  justificó así este nuevo atentado contra nuestro patrimonio bibliográfico: “Condenamos al fuego a los libros separatistas, liberales, marxistas, a los de la leyenda negra, anticatólicos, a los del romanticismo enfermizo, a los pesimistas, a los del modernismo extravagante, a los cursis, a los cobardes pseudocientíficos, a los textos malos y a los periódicos chabacanos”.

      También en la guerra de Bosnia, años noventa, los serbios destruyeron más de 40 bibliotecas. Especialmente dramático fue el bombardeo de la Biblioteca de Sarajevo, en el que la artillería acabó con dos millones de libros y miles de manuscritos. Y en 2003, durante la toma de Bagdad por los marines de Estados Unidos, la Biblioteca de Irak también fue incendiada y centenares de libros expoliados. Sin olvidar la Biblioteca de Tombuctú, destruida en 2012 por integristas de al-Qaeda en la guerra de Malí. Ante esta barbarie que no cesa, Granada Abierta denuncia todas las hogueras de la intolerancia que han intentado destruir la memoria escrita de los vencidos y recuerda las palabras del poeta alemán Heinrich Heine: “Allí donde queman libros, acaban quemando hombres”.
 
Arde la Memoria 2017 en imágenes
 

Ángeles Sánchez dio lectura al Manifiesto y recordó las hogueras de la intolerancia que han intentado acabar con la memoria escrita de los vencidos a lo largo de la historia.



 

El Colectivo Andaluz de Mujeres Musulmanas  hizo una lectura poética bilingüe, en árabe y castellano, como símbolo de ciudad intercultural.


 
La Asociación Mujeres Gitanas por la Diversidad también participó en el Arde la Memoria, leyendo poemas contra el racismo.


Y desde el público, una poeta espontánea declamó sus versos llegados desde la Alpujarra, acompañada por la música de Suhail Serguini. 

 
Antonina Rodrigo nos emocionó con los versos de Antonio Machado en este Arde la Memoria que se convirtió en un homenaje a los autores republicanos perseguidos. Durante su intervención, Antonina reivindicó una calle en Sevilla con el nombre del poeta andaluz, cuyos restos descansan en el cementerio de Colliure, ciudad del sur de Francia, donde estuvo exiliado hasta su  trágica muerte.

 
Con María Martín, todos cantamos a coro el Himno de Andalucía.


 
 


 



 
El cierre de lujo lo puso el grupo musical de Suhail Serguini que, un año más, hizo de esta edición de Arde la Memoria 2017 una auténtica fiesta andalusí.
 
 
 
ARDE LA MEMORIA 2016
 
Recital poético-musical organizado por Granada Abierta el pasado 21 de abril de 2016, Día del Libro, en Plaza de Bib-Rambla. Este año, Arde la Memoria ha sido incluido, por primera vez, en el programa oficial de la Feria del Libro de Granada. 


MANIFIESTO

     La Plataforma Granada Abierta organizó el pasado 21 de abril de 2016 una nueva edición de Arde la Memoria con la que queremos recordar que en  1499 el cardenal Francisco Jiménez de Cisneros redujo a cenizas, en esta misma plaza, la Biblioteca de la Madraza. Más de 5.000 libros, quemados en la hoguera de la intolerancia por orden de los Reyes Católicos. Empezaba así una campaña de represión contra los “moriscos” que veían cómo Isabel y Fernando incumplían el pacto de las Capitulaciones, que se habían comprometido a respetar, con firma y sello, “para siempre jamás”.

 A partir de entonces, los musulmanes granadinos tuvieron que elegir entre una conversión forzosa y humillante o la tragedia del exilio.  Durante la estancia de Cisneros en Granada, las bibliotecas y los archivos del reino nazarí también fueron quemados. La quema de libros ha sido un método habitual de los regímenes autoritarios a lo largo de la historia con el objetivo de borrar la memoria escrita de los vencidos.
    
    Hemos vuelto a reunirnos en la Plaza de Bib-Rambla para recordar este atentado contra la civilización humana, con una lectura de poemas árabes dedicados a Federico García Lorca, con motivo del 80 aniversario del asesinato del poeta. Javier Tárraga, especialista en Cultura Oral, glosará la figura de Cide Hamete Benengeli, el morisco del Quijote, con motivo del cuarto centenario de la muerte de Cervantes. Y la música de Suhail Serguini cerrará este homenaje al libro y al plurilingüismo, como símbolo de la Granada intercultural que deseamos. Queremos apagar con música y poesía la hoguera de Cisneros y todas las hogueras de la intolerancia que se han producido a lo largo de la historia, y que recordamos a continuación: 

Historia de la intolerancia

n     Quin Shí Huangdi, el emperador que unificó China hace 2200 años, ordenó quemar todos los libros antiguos, salvo los tratados de agricultura, farmacia y el arte de adivinación, con el fin de eliminar cualquier rastro de pensamiento anterior a él.
n     A finales del siglo X, el visir Almanzor ordena purgar y quemar en Córdoba la famosa biblioteca del califa Al-Hakam II, una de las más valiosas del mundo, presionado por los fundamentalistas religiosos que exigían eliminar los libros considerados herejes.
n     La biblioteca de Bagdad fue saqueada durante la invasión de los mogoles en 656/1258. Cuentan los cronistas que las aguas del río Tigris se tiñeron de negro con la tinta de los manuscritos arrojados.

n     En la Plaza de Bib-Rambla de Granada tuvo lugar, en el año 1499, una quema pública de libros andalusíes, suceso ordenado por el cardenal Cisneros, que pretendía con ello reducir a cenizas la memoria de la cultura de Al-Ándalus.

n     Tras la colonización de América, y con la finalidad de borrar la historia escrita de la cultura indígena, fray Diego de Landa arrojó al fuego cientos de libros mayas. La quema tuvo lugar en el año 1500, en Maní de Yucatán.

n     En 1888, en Río de Janeiro, el emperador Pedro II arrojó a las llamas la documentación sobre la práctica de la esclavitud en Brasil, para reducir a cenizas siglos de historia escrita de la infamia cometida contra la población afroamericana.

n     En 1331/1913, el coronel francés Mouret incendia la biblioteca histórica de la ciudad Santa de Smara fundada por el gran místico Malainin.

n     En mayo de 1933, en las plazas de numerosas ciudades alemanas, se quemaron públicamente los libros de los escritores sospechosos de tener ideas políticas de izquierdas o escritores judíos. Era una demostración del ideal nazi de unificar el pensamiento del pueblo alemán.

n     La dictadura franquista celebró la Feria del Libro de 1939 con una quema de libros marxistas y republicanos.

n      Quema de libros el 11 de septiembre de 1973 en Chile, durante el golpe militar de Pinochet. Editoriales, librerías y universidades son saqueadas para borrar cualquier idea contraria al régimen.

n     Los militares argentinos quemaron en 1983 la documentación que probaba los crímenes cometidos durante los ocho años de dictadura. Una vez más, el fuego servía para ocultar la memoria de las víctimas.

n     En 1992, durante la guerra de Bosnia, los ultra-nacionalistas serbios incendiaron la célebre biblioteca de Sarajevo, destruyendo un patrimonio arquitectónico único en el mundo, arruinando el símbolo máximo de la cultura plural y poniendo fin a la convivencia pacífica en los Balcanes.

n     La Biblioteca de Bagdad es destruida por un incendio durante la invasión de Irak.

n   Integristas de al Qaeda destruyen en 2012 centenares de manuscritos de la Biblioteca de Tombuctú en Malí (África occidental)


Arde la Memoria 2016 fue presentado, un año más, por Bárbara Boloix, profesora del Departamento de Estudios Semíticos de la Universidad de Granada.


Javier Tárraga, especialista en Cultura Oral, glosó la figura de Cide Hamete Benengeli, el morisco del Quijote, con motivo del cuarto centenario de la muerte de Cervantes.




Estudiantes del Departamento de Estudios Semíticos de la Universidad de Granada, coordinados por Nadia Hindi, recitan versos de poetas árabes dedicados a Federico García Lora, con motivo del 80 aniversario del asesinato del poeta. 


Un concierto andalusí de Suhail Serguni puso del broche de oro a esta nueva edición de Arde la Memoria 2016. 


Alumn@s del IES Severo Ochoa de Granada participaron en esta edición de Arde la Memoria 2016 con una exposición de dibujos sobre El Quijote, con motivo del cuarto centenario de la muerte de Miguel de Cervantes.

ARDE LA MEMORIA 2015 





En este recital poético recordamos la quema de más de 5.000 libros de la Biblioteca de la Madraza en Plaza de Bib Rambla

Granada Abierta organizó en 2015 una nueva edición del recital poético musical Arde la Memoria, con el que recordamos que en 1499 la Plaza de Bib-Rambla fue escenario de un salvaje atentado contra la cultura. El inquisidor Francisco Jiménez de Cisneros ordenó quemar la Biblioteca de la Madraza en una hoguera en la que ardieron más de 5.000 libros en lengua árabe. Sólo se salvaron cuarenta  ejemplares de medicina, astronomía, botánica y otras ciencias que Cisneros se llevó a la Universidad de Alcalá de Henares. Por tanto, Granada Abierta también denuncia este expolio de nuestro patrimonio bibliográfico y exige que sea devuelto a la ciudad de la Alhambra.



Aquella hoguera de la Intolerancia vino a ilustrar y anunciar la persecución y el maltrato humano que vendrían después por parte de la Inquisición contra los Moriscos, como señaló Bárbara Boloix, profesora del Departamento de Estudios Semíticos de la UGR, durante la lectura del manifiesto. La profesora Boloix, recordó al poeta alemán Heinrich Heine, cuando dijo en el siglo XVIII, “Allí donde se queman los libros, se acaba por quemar a los hombres”: 


En Arde la Memoria 2015, que se celebró como actividad paralela de la Feria del Libro de Granada, intervino el trovador Javier Tárraga, que interpretó el romancero morisco.


Y continuó con una lectura poética, en árabe y castellano, por parte de estudiantes del Departamento de Estudios Semíticos de la Universidad de Granada, coordinados por el profesor Indalecio Lozano, como símbolo de ciudad intercultural. 




José Carlos Alcaraz Millán y Andrea Expósito Morales, leyendo el poema: "La última tarde en esta tierra" (Mahmud Darwish)-


Inmaculada Rojas García y Ayoub Fanou Ennemiri, leyendo el poema: "Tierras veladas" (Gibran Jalil Gibran)


Celeste Robinson y Mostafa Lazaoui, leyendo el poema: "Pasajeros entre palabras fugaces" (Mahmud Darwish)



La cantante María Martín cerró el emotivo acto poético musical cantando el Himno de Andalucía.

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